Sobre la indiferencia tica: III y final
Si hacemos conciencia de que los problemas que creemos ajenos en realidad no lo son, acabaremos con la maldita indiferencia.
Si en un caserío pobre donde viven miles se desata una epidemia, el peligro lo correrán no solo los habitantes de ese caserío sino también los de comunidades vecinas, pobres o no, de alta sociedad o no, con poder político o no. Si hoy las pandillas están circunscritas, mañana el fuego cruzado no tendrá fronteras. Si hoy las clases media y alta aspiran a que sus hijos vayan a escuelas privadas, sus negocios y capital sufrirán, con el riesgo de perecer, con la pérdida de competitividad de las clases media baja y baja y, por ende, del país.
Esto es aún más así en la sociedad interdependiente y globalizada en la que vivimos. En la concientización requerida, todos podemos aportar: la prensa a su audiencia, los padres a sus hijos, los gobernantes a sus gobernados, los maestros a sus alumnos, y viceversa.
Expliquémonos unos a otros por qué y cómo es que en realidad sí somos afectados directamente por los problemas de los demás para que sea nuestro instinto natural de supervivencia el que nos saque de la inercia de la que la ética solita ya no nos sacó.
[P.S. ¡El Ejecutivo debe vetar la Ley de Tránsito!]
pedro.munoz@liberia.co.cr
http://www.re-solucionesenliberia.blogspot.com/
http://www.larepublica.net/app/cms/www/index.php?pk_articulo=34578
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Erick Bertin Prado
100% de acuerdo con el comentario: cuando la violencia estalla, esta no hace distingos de ninguna clase. Pero pareciera ser parte de la naturaleza humana el ser incapaces de ver y sobre todo, RECONOCER las amenazas a tiempo, sino solamente cuando ya se tiene el tren encima. Y el problema no es solo nacional, sino mundial. Las clases mas poderosas, en su miopia causada por su falsa sensacion de invulnerabilidad, no aciertan a ver que invertir para sacar al vecino de la pobreza es y sera siempre mas eficaz que cualquier sistema de alarma, muro de contencion u otra medida similar de "proteccion". Si de verdad no les interesa el bienestar de los demas, al menos deberian hacerlo por un instinto de supervivencia basico. Pero pareciera ser que una condicion intrinseca de la naturaleza humana, totalmente ausente en el mundo animal, es la "habilidad" para ignorar las mas elementales reglas de supervivencia. Para reflexionar.
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jueves, 18 de marzo de 2010
jueves, 11 de marzo de 2010
Re Soluciones
Sobre la indiferencia: II de III
Me preocupa en este momento la razón de nuestra actitud desinteresada sobre los problemas y no los problemas en sí.
El problema es tan profundo y evidente que los ticos llegamos a acuñar un moderno costarriqueñismo que llegó a ser tan popular y cotidiano como “pura vida”, “nada que ver”, o “demasiado bueno” (que luego mutó a simplemente “demasiado”), “m'importa a mí” o, simplemente, “importa a mí”.
La indiferencia, entonces, es consecuencia de la percepción de que los temas que no me atañen directamente a mí no son mi problema. Aunque viva en Rohrmoser o que la escuela de mis hijos quede ahí, como en efecto queda, no me importa lo que pasa en Pavas; si vivo en Costa Rica, no me importa que Irán influya en el gobierno de Nicaragua; si son mis hijos los que vivirán en la Costa Rica del futuro y yo no, no me importa que mis aguas negras contaminen los mantos acuíferos; si tengo electricidad cuando toco el encendedor, no me importa que haya sido generada con búnker a un precio mayor que el de la energía limpia.
En este caso, los ojos ven, pero el corazón no siente. Percibimos una inmunidad a las consecuencias del problema. Dentro de ocho días escribiré por qué la percepción es errada.
pedro.munoz@liberia.co.cr
http://www.re-solucionesenliberia.blogspot.com/
http://www.larepublica.net/app/cms/www/index.php?pk_articulo=34360
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Ricardo Vilchez Navamuel
Pedro, tal y como lo veo el asunto no es de indiferencia es más bien un asunto de conciencia. ¿porqué? por que pareciera que el ser humano aprende primero instintivamente, después a través de la información. Así nos hacemos médicos, abogados, ingenieros, mecánicos, etc. Podemos tener a gente muy bien informada y sin embargo actuar como lo hace la mayoría...pensando de manera egocentrista. Este comportamaiento es parte instintiva de caulquier ser humano.
Lo importante para mi es: ¿como hacemos para que el ciudadano común, la gran masa eleve su nivel de conciencia? La única manera (La Democracia Consciente) es incluyendo en los programas de educación temas o materias como: conciencia, inteligencia, meditación, creatividad y amor.
Si no hacemos esto...probablemente seguiremos produciendo una calidad de ciudadanos promedio, como la que tenemos.
Me preocupa en este momento la razón de nuestra actitud desinteresada sobre los problemas y no los problemas en sí.
El problema es tan profundo y evidente que los ticos llegamos a acuñar un moderno costarriqueñismo que llegó a ser tan popular y cotidiano como “pura vida”, “nada que ver”, o “demasiado bueno” (que luego mutó a simplemente “demasiado”), “m'importa a mí” o, simplemente, “importa a mí”.
La indiferencia, entonces, es consecuencia de la percepción de que los temas que no me atañen directamente a mí no son mi problema. Aunque viva en Rohrmoser o que la escuela de mis hijos quede ahí, como en efecto queda, no me importa lo que pasa en Pavas; si vivo en Costa Rica, no me importa que Irán influya en el gobierno de Nicaragua; si son mis hijos los que vivirán en la Costa Rica del futuro y yo no, no me importa que mis aguas negras contaminen los mantos acuíferos; si tengo electricidad cuando toco el encendedor, no me importa que haya sido generada con búnker a un precio mayor que el de la energía limpia.
En este caso, los ojos ven, pero el corazón no siente. Percibimos una inmunidad a las consecuencias del problema. Dentro de ocho días escribiré por qué la percepción es errada.
pedro.munoz@liberia.co.cr
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Ricardo Vilchez Navamuel
Pedro, tal y como lo veo el asunto no es de indiferencia es más bien un asunto de conciencia. ¿porqué? por que pareciera que el ser humano aprende primero instintivamente, después a través de la información. Así nos hacemos médicos, abogados, ingenieros, mecánicos, etc. Podemos tener a gente muy bien informada y sin embargo actuar como lo hace la mayoría...pensando de manera egocentrista. Este comportamaiento es parte instintiva de caulquier ser humano.
Lo importante para mi es: ¿como hacemos para que el ciudadano común, la gran masa eleve su nivel de conciencia? La única manera (La Democracia Consciente) es incluyendo en los programas de educación temas o materias como: conciencia, inteligencia, meditación, creatividad y amor.
Si no hacemos esto...probablemente seguiremos produciendo una calidad de ciudadanos promedio, como la que tenemos.
jueves, 4 de marzo de 2010
Re Soluciones
Sobre la indiferencia tica: I de III
Alerta: los ticos nos hemos vuelto extremadamente indiferentes.
A la 4 p.m. del sábado pasado mataron a dos a tiros en la calle principal de Pavas, 300 metros al oeste de DEMASA. Yo estaba frente a DEMASA cuando eso sucedió. Iba camino a un quinceaños. Consternado por la conmoción pública, les pregunté a dos transeúntes qué había pasado; muy tranquilo, uno me contestó a través de la ventana de mi carro, caminando, casi sin detenerse, “hubo un ajusticiamiento”, para luego continuar ellos en su conversación y camino, solo levemente interrumpidos por mi pregunta vespertina.
Centenas de seres humanos trabajan en la construcción del nuevo Estadio Nacional. Miles pasamos por ahí diariamente; con la malicia tradicional del tico, muchos dudamos de que estas personas estén a derecho con las leyes laborales, de salubridad y migratorias. Ciudadanos, prensa y autoridades hacemos la vista gorda sin que exista explicación lógica o válida, cegados por los gestos de una gran nación, por la ambición de tener un estadio como si el hábito hiciera al monje o encantados por un presidente que analiza críticamente solo hacia fuera.
Hay más: indiferencia sobre cómo generamos la energía que consumimos, cómo tratamos nuestras aguas negras, cómo tratamos a nuestros adultos mayores, cómo no pagamos nuestras deudas o sobre en qué condiciones viven nuestros pobres. Ojos que no ven, corazón que no siente.
pedro.munoz@liberia.co.cr
http://www.re-solucionesenliberia.blogspot.com/
http://www.larepublica.net/app/cms/www/index.php?pk_articulo=34144
Comentarios:
Carlos Vilchez Navamuel
Es cierto, existe la indiferencia, pero mas que nada existe una falta de conciencia individual y social que no se ha enseñado ni en los hogares ni en las escuelas o colegios. Mas que todo necesitamos transformar los programas educativos y plantear nuevas materias como por ejemplo "Conciencia" para que los niños y jóvenes desarrollen los estados de conciencia en las diferentes acciones del ser humano.
Comentarios:
Gustavo Lallama
La pregunta clave aquí es que nos ha provocado ser tan indiferentes, tanto a situaciones cotidianas, como a hechos de peso que nos afectan como sociedad... Acaso algunos no nos cansamos ya de ser quijotes que solo se manchan ante la imposibilidad de desechar de sus vidas el pilar de una sociedad cuyo bastión es de orden capital... y que mas alla de doctrinas religiosas y demás, nos vemos envueltos en farsas constantes de doble moral... indiferencia o callo...
Carlos Vilchez Navamuel
Es cierto, existe la indiferencia, pero mas que nada existe una falta de conciencia individual y social que no se ha enseñado ni en los hogares ni en las escuelas o colegios. Mas que todo necesitamos transformar los programas educativos y plantear nuevas materias como por ejemplo "Conciencia" para que los niños y jóvenes desarrollen los estados de conciencia en las diferentes acciones del ser humano.
Laura
Hace un tiempo escuché a doña Gloria preguntarse si sería gracias a esa indiferencia que se debía el extraño resultado de que los ticos somos los "más felices del mundo"...no tendremos la respuesta, pero es probable. Lo que es preocupante aún más es que esa indiferencia se se aumentada con forme a menos edad tenemos. Mi generación (joven) es aún más indiferente que la de la generación anterior a la nuestra y la que viene detrás pareciera aún más. Por eso seguimos teniendo incompetentes trabajando en el sector público (no todos pero muchos) o lo que es peor corruptos que llegan a servirse y no servir.
Alerta: los ticos nos hemos vuelto extremadamente indiferentes.
A la 4 p.m. del sábado pasado mataron a dos a tiros en la calle principal de Pavas, 300 metros al oeste de DEMASA. Yo estaba frente a DEMASA cuando eso sucedió. Iba camino a un quinceaños. Consternado por la conmoción pública, les pregunté a dos transeúntes qué había pasado; muy tranquilo, uno me contestó a través de la ventana de mi carro, caminando, casi sin detenerse, “hubo un ajusticiamiento”, para luego continuar ellos en su conversación y camino, solo levemente interrumpidos por mi pregunta vespertina.
Centenas de seres humanos trabajan en la construcción del nuevo Estadio Nacional. Miles pasamos por ahí diariamente; con la malicia tradicional del tico, muchos dudamos de que estas personas estén a derecho con las leyes laborales, de salubridad y migratorias. Ciudadanos, prensa y autoridades hacemos la vista gorda sin que exista explicación lógica o válida, cegados por los gestos de una gran nación, por la ambición de tener un estadio como si el hábito hiciera al monje o encantados por un presidente que analiza críticamente solo hacia fuera.
Hay más: indiferencia sobre cómo generamos la energía que consumimos, cómo tratamos nuestras aguas negras, cómo tratamos a nuestros adultos mayores, cómo no pagamos nuestras deudas o sobre en qué condiciones viven nuestros pobres. Ojos que no ven, corazón que no siente.
pedro.munoz@liberia.co.cr
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Carlos Vilchez Navamuel
Es cierto, existe la indiferencia, pero mas que nada existe una falta de conciencia individual y social que no se ha enseñado ni en los hogares ni en las escuelas o colegios. Mas que todo necesitamos transformar los programas educativos y plantear nuevas materias como por ejemplo "Conciencia" para que los niños y jóvenes desarrollen los estados de conciencia en las diferentes acciones del ser humano.
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Gustavo Lallama
La pregunta clave aquí es que nos ha provocado ser tan indiferentes, tanto a situaciones cotidianas, como a hechos de peso que nos afectan como sociedad... Acaso algunos no nos cansamos ya de ser quijotes que solo se manchan ante la imposibilidad de desechar de sus vidas el pilar de una sociedad cuyo bastión es de orden capital... y que mas alla de doctrinas religiosas y demás, nos vemos envueltos en farsas constantes de doble moral... indiferencia o callo...
Carlos Vilchez Navamuel
Es cierto, existe la indiferencia, pero mas que nada existe una falta de conciencia individual y social que no se ha enseñado ni en los hogares ni en las escuelas o colegios. Mas que todo necesitamos transformar los programas educativos y plantear nuevas materias como por ejemplo "Conciencia" para que los niños y jóvenes desarrollen los estados de conciencia en las diferentes acciones del ser humano.
Laura
Hace un tiempo escuché a doña Gloria preguntarse si sería gracias a esa indiferencia que se debía el extraño resultado de que los ticos somos los "más felices del mundo"...no tendremos la respuesta, pero es probable. Lo que es preocupante aún más es que esa indiferencia se se aumentada con forme a menos edad tenemos. Mi generación (joven) es aún más indiferente que la de la generación anterior a la nuestra y la que viene detrás pareciera aún más. Por eso seguimos teniendo incompetentes trabajando en el sector público (no todos pero muchos) o lo que es peor corruptos que llegan a servirse y no servir.
jueves, 14 de enero de 2010
Re Soluciones
Sobre seguridad
¿En cuánto contribuimos nosotros a la inseguridad, física y jurídica?
¿Manejamos borrachos? ¿Rayamos en doble raya? ¿Pedimos factura? ¿La damos sin que nos la pidan? ¿Declaramos nuestro verdadero salario a la CCSS? ¿Pagamos siempre el salario mínimo? ¿Utilizamos los activos de nuestro patrón, sea del sector público o del privado, para asuntos personales? Si nos encontramos algo mal puesto, ¿lo reportamos a alguna autoridad o nos “lo clavamos”? Si en una cuenta nos cobran menos o en un vuelto nos dan más, ¿alertamos sobre el error a nuestro favor y no nos aprovechamos? ¿Agredimos a nuestros hijos, padres o cónyuge? ¿Denunciamos a quienes sabemos que delinquen, incluyendo a quienes venden drogas ilegales o drogas legales a menores o promueven la prostitución? ¿Pagamos para acelerar un trámite o buscar la condonación de una multa de tránsito? ¿Pagamos extorsiones? Etcétera.
¿Es la seguridad un tema de cero tolerancia o de falta de formación; de extranjeros o de nosotros; que depende solo del Estado o en gran medida de nosotros? ¿Tendrá la inseguridad solución efectiva si no de mediano o largo plazo a través de la educación o, más bien, de corto plazo (¡Ya!) a través de la represión?
pedro.munoz@liberia.co.cr
http://www.re-solucionesenliberia.blogspot.com/
http://www.larepublica.net/app/cms/www/index.php?pk_articulo=32648
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Carlos Vilchez Navamuel
Como en todo, es un asunto de CONCIENCIA INDIVIDUAL, mientras esta no se enseñe y se desarrolle, no podrá haber CONCIENCIA SOCIAL que incluye la seguridad.
¿En cuánto contribuimos nosotros a la inseguridad, física y jurídica?
¿Manejamos borrachos? ¿Rayamos en doble raya? ¿Pedimos factura? ¿La damos sin que nos la pidan? ¿Declaramos nuestro verdadero salario a la CCSS? ¿Pagamos siempre el salario mínimo? ¿Utilizamos los activos de nuestro patrón, sea del sector público o del privado, para asuntos personales? Si nos encontramos algo mal puesto, ¿lo reportamos a alguna autoridad o nos “lo clavamos”? Si en una cuenta nos cobran menos o en un vuelto nos dan más, ¿alertamos sobre el error a nuestro favor y no nos aprovechamos? ¿Agredimos a nuestros hijos, padres o cónyuge? ¿Denunciamos a quienes sabemos que delinquen, incluyendo a quienes venden drogas ilegales o drogas legales a menores o promueven la prostitución? ¿Pagamos para acelerar un trámite o buscar la condonación de una multa de tránsito? ¿Pagamos extorsiones? Etcétera.
¿Es la seguridad un tema de cero tolerancia o de falta de formación; de extranjeros o de nosotros; que depende solo del Estado o en gran medida de nosotros? ¿Tendrá la inseguridad solución efectiva si no de mediano o largo plazo a través de la educación o, más bien, de corto plazo (¡Ya!) a través de la represión?
pedro.munoz@liberia.co.cr
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Carlos Vilchez Navamuel
Como en todo, es un asunto de CONCIENCIA INDIVIDUAL, mientras esta no se enseñe y se desarrolle, no podrá haber CONCIENCIA SOCIAL que incluye la seguridad.
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