Más sobre el (no) cobro de impuestos
Es imperativo que se refuerce la capacidad técnica-contable del OIJ y del Ministerio Público. Se requieren más y mejores contadores, una suerte de unidad elite para la investigación del delito tributario.
A pesar de que se pena con prisión de cinco a diez años a quien induzca a error a la Administración Tributaria bajo ciertos supuestos, del 2002 al 2007 solo 22 causas llegaron a acusación de un total de 425 denuncias.
El problema no es de falta de ley, de concepto, o de falta de entendimiento; es de impunidad, de falta de acción y de voluntad. Así, no es de extrañarse que solo sea menos del 14% la recaudación tributaria en relación con el PIB.
pedro.munoz@liberia.co.cr
http://www.re-solucionesenliberia.blogspot.com/
http://www.larepublica.net/app/cms/www/index.php?pk_articulo=30959
Comentarios
Carlos M. Valverde
Pedro, estoy de acuerdo con tu opinión. En apoyo a lo dicho, agrego que el sistema sufre de dos carencias que a mi juicio son graves:
(i) Falta de personal capacitado para analizar con suficiente agilidad y profundidad los delitos financieros y fiscales (es frecuente que el departamento especializado tarde muchos meses –a veces años– en procesar la información que el Ministerio Público o un tribunal requiere; y,
(ii) El poco entendimiento que hay, por parte de los fiscales y los jueces penales, en materia económica (sea civil, fiscal o financiera), lo que les impide analizar con comodidad estos casos.
Como consecuencia, los encargados de este tipo de funciones tienen cierta reticencia (por incomodidad, por temor y a veces incluso por pereza) a entrarle a temas que se salen de la actividad penal tradicional por sus ribetes financiero-contables. El resultado es que las causas se quedan por allí, hasta que resulta obligatorio sobreseer o simplemente archivar. Esto favorece la impunidad en un campo que ha resultado muy lucrativo para algunos.
jueves, 12 de noviembre de 2009
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