Dime en qué gastas ...
... (tu tiempo), y te diré quién eres. La semana pasada vimos que gastamos casi lo mismo en comer afuera que en educación. Para analizar nuestros valores y las prioridades estatales, veamos lo que hacemos en lugar de oír lo que decimos.
Después del trabajo, ¿vemos tele o socializamos? ¿Leemos y estudiamos o vegetamos? ¿Hacemos trabajo comunitario, damos clases nocturnas, nos involucramos en la Muni, en el club de jardines, en una junta de educación o nos vamos para la casa? ¿Tomamos guaro o hacemos ejercicio (o ambos por aquello del que peca y reza empata)?– Si una imagen habla más que mil palabras, nuestras acciones hablan más que mil tratados y un millón de discursos sobre ética y valores.
¿Incentiva el Estado el uso del transporte público, la inversión en educación, el derecho a ser elegido, el crédito para producción? ¿Desincentiva el contrabando, el consumo de licor y otros gastos superfluos, la deserción escolar y el despilfarro de fondos públicos? ¿Subsidia la educación?
La economía y la política deben impregnarse más de contenidos reales.
Pedro Muñoz
pedro.munoz@liberia.co.cr
http://www.re-solucionesenliberia.blogspot.com/
http://www.larepublica.net/app/cms/www/index.php?pk_articulo=43216
jueves, 3 de febrero de 2011
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